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Cultura

La cultura abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura.

Si entendemos el término cultura desde un punto de vista individual, podríamos considerar la cultura como el conjunto de informaciones y habilidades que posee un individuo. Para la UNESCO, la cultura permite al ser humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo: a través de ella, el hombre discierne valores y busca nuevas significaciones.

 

Desde la síntesis de esas definiciones deberíamos entender la cultura como algo dinámico, en constante movimiento, y con un sentido bidireccional. La cultura alimenta al individuo, aumenta su conocimiento y sus habilidades, en un flujo constante de información y experiencias, siendo un elemento vehiculizador del "estar" del individuo en el mundo que vive, favoreciendo la sensación de pertenencia a una entidad por encima del individuo. Pero por otro lado, el individuo, a través de sus creaciones individuales, o de su participación en movimientos colectivos, enriquece la cultura que se vuelve en movimiento difusor y generalizador de ideas, experiencias, creaciones...

El trauma es una experiencia inherente al hombre y los grupos sociales. Y aun cuando cambiante en su forma, vivencia y significado a través de grupos sociales, tiempos y espacios, mantiene en común la experiencia básica que la define.

El arte, elemento fundamental de la cultura, no ha sido ajeno a este hecho. Sus expresiones son múltiples, y ningún arte es ajeno al Trauma. A través del arte nos llegan vivencias y experiencias, ideas, y todas ellas aumentan nuestro acerbo cultural e individual. En ocasiones a través del arte tenemos el registro de hechos ocurridos, individuales o colectivos. En otras ocasiones, encontramos testimonios de vivencias. Y en otras podemos encontrar como el arte vehiculiza reacciones frente al trauma, ya sean individuales o colectivas. Ejemplos a lo largo de la historia del uso del arte como forma de orientar reacciones y tendencias son múltiples.

En esta sección, humildemente, pretendemos caminar por los caminos antes descritos. Su finalidad no es solamente cultural, sino también formativa. Muchos elementos artísticos pueden tener valor tanto exploratorio, terapéutico como formativo a la hora de abordar el trauma.
Esta sección es abierta a las colaboraciones de aquellos que quieran participar. Mediante aportaciones individuales que se pueden referir a simplemente referencias y análisis de expresiones artísticas, pretendemos, con toda la humildad que impone la inmensidad del campo que queremos abarcar, caminar por este terreno maravilloso que es la relación entre el trauma y la cultura, y en especial con el arte.

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